Diez artículos al mes no se escriben solos: cómo tercerizar tu blog sin perder la voz de tu marca
Diez artículos al mes no se escriben solos: cómo tercerizar tu blog sin perder la voz de tu marca
Uno de los argumentos que más escuchamos cuando alguien nos dice que no terceriza su blog es el mismo: “nadie conoce mi negocio como yo, un externo no va a sonar a mí”. Y tienen razón hasta cierto punto. Un externo no conoce tu negocio como tú. Pero con el proceso adecuado, puede aprenderlo.
En PrismaLabs armamos un método que hace que el contenido tercerizado suene a cada cliente, no a un texto genérico.
El proceso empieza con una conversación. No un briefing por correo, sino una conversación donde el cliente nos cuenta cómo habla, cómo se dirige a sus clientes, qué frases usa, qué evita. Grabamos esa conversación, la transcribimos, y ese material se convierte en la guía de estilo de su blog. Después, cada artículo pasa por tres filtros: lo escribimos nosotros, lo revisamos para asegurar consistencia, y el cliente da el visto bueno final antes de publicar.
Con el tiempo, el proceso se vuelve más rápido. Ya conocemos al cliente, el cliente confía en el resultado, y el contenido fluye sin que nadie tenga que perseguir a nadie. El cliente recibe artículos listos para publicar sin haber tenido que sentarse a escribir uno solo.
El mito de que tercerizar hace perder la voz de marca se cae cuando hay un proceso detrás. Sin proceso, sí, cualquier redactor va a sonar genérico. Con proceso, el contenido suena a quien tiene que sonar: al negocio.
Si tu blog se actualiza cada vez que te acuerdas, quizás no es por falta de temas. Es por falta de tiempo. Y el tiempo no se estira, pero sí se delega.